La villa de Portomarín es un punto clave de paso de peregrinos en el Camino Francés y Camino del Norte a Santiago de Compostela y además es una de las puertas de entrada a la afamada zona de la Ribeira Sacra.
Pero quizá su fama más reciente se debe a su desaparición bajo las aguas del río Miño con la construcción en los años 60 del Embalse de Belesar.


